¿Sales de casa y escuchas que tu perro se queda llorando? ¿Llegas de trabajar y te encuentras la casa destrozada? Estas son dos situaciones típicas de un perro con ansiedad por separación, un problema que se debe tratar para evitar que el perro sufra.

Es importante concienciarse del problema. No esperes que se solucione solo; piensa por qué sucede y descubre cuál es la mejor solución para tu perro. En este artículo encontrarás información para poder dar con la respuesta a esta ansiedad que sufre tu mascota.

1. Reacciones de un perro con ansiedad por separación

Cuando un perro sufre de ansiedad por separación lo puede externalizar con diferentes comportamientos. No solo un perro que llora cuando te vas o que orina cuando se queda solo tiene ansiedad, sino que puede tener cualquiera de los siguientes síntomas.

  • Vocalizar: llorar, ladrar o aullar
  • Destrucción del entorno: morder muebles, arañar puertas…
  • Eliminación inadecuada: orinar o defecar

Un perro que no lleva bien estar solo sufrirá cuando te vayas, pero si eres consciente del problema y trabajas para solucionarlo podrás eliminar esa ansiedad que os afectará tanto a ti como a él.

Perro triste

2. Posibles causas

Entender cuál es la causa que provoca le problema te ayudará a encontrar la mejor solución. Un perro que llora, ladra o destroza la casa cuando te marchas puede estar sufriendo alguno de los siguientes síntomas:

  • Separación temprana: los perros necesitan pasar como mínimo sus primeras 8 semanas de vida con su madre. Si se les separa antes pueden surgir este tipo de conductas.
  • Hiperapego: un perro sobreprotegido por sus dueños es normal que muestre este tipo de comportamiento.
  • Traumas: una mala experiencia siendo cachorro o durante la ausencia del propietario puede desencadenar un trauma. Si es así lo pasará mal al quedarse completamente solo.
  • Cambios en su vida: una mudanza, cambios de la rutina, cambio del núcleo familiar… estos sucesos crearán inestabilidad en su vida.

Piensa si se ha dado alguna de estas situaciones en tu caso. Si habéis pasado por una mudanza o por alguna época de cambios en la casa busca proporcionarle estabilidad.

Pero si crees que el problema es otro, como la separación temprana o algún trauma, sigue las recomendaciones que tienes en el siguiente punto.

Perro hiperapego

3. Soluciones

Para revertir esta solución tienes algunos procedimientos que te ayudarán a acostumbrar a tu perro a permanecer tranquilo cuando te vas.

3.1. Enséñale a estar solo

Para que pueda estar varias horas seguidas en la casa vacía tendrás que ir poco a poco. Para eso tienes que actuar de dos formas:

  • 3.1.1. Dejar al perro solo mientras estás en casa

Primero tendrás que acostumbrar a tu perro a quedarse solo en alguna zona de la casa. Será un paso intermedio que le ayudará a adaptarse.

Prueba mientras haces las labores del hogar o durante alguna actividad en la que te pueda escuchar. Mientras la realizas deja al perro en la zona de la casa donde tenga los juguetes y su cama.

Con esto evitas que el perro esté siempre con tu compañía. El exceso de apego puede generarle este trastorno, por lo que dedicar un rato al día a que esté solo y tranquilo le ayudará a saber estar sin ti.

  • 3.1.2. Quedarse completamente solo

Lo siguiente será dejarle en la casa sin que haya nadie más en ella. Para ello debes ir progresivamente aumentando el tiempo que permaneces fuera, pero alternando de vez en cuando con salidas más cortas. Aquí tienes un ejemplo:

El primer día sal por 2 o 3 minutos. Al siguiente hazlo por 5 minutos. Después por 7. Pero al siguiente hazlo por 4 o 5 minutos. Después aumenta a 9 para luego bajar a 6 o 7.

Al alternar la hora de la vuelta tu perro no sabrá si vas a tardar más o menos en volver que la última vez.

3.2. Ejercicio

Un perro necesita ejercicio físico. Algunas razas tienen más energía que otras, pero todas ellas necesitan salir a la calle a moverse y caminar.

Si tu perro tiene ansiedad por separación, lo mejor es que la salida más larga del día la hagas antes de que se quede solo. Así será más fácil que se relaje y se duerma cuando te vayas.

Tampoco dejes de lado el ejercicio mental. Aprender trucos nuevos, potenciar su olfato o buscar algún juguete hará que expriman su cerebro para dar con la solución. Nos puede parecer una tontería, pero los perros también se relajan tras una sesión de ejercicio mental.

3.3. Entretenimiento

Un perro que está entretenido sufrirá menos tu ausencia. Asegúrate de que tiene juguetes suficientes y de diferentes tipos.

Existen algunos en los que puedes esconder comida y el perro se tendrá que esforzar para conseguir sacarla. Uno de los más populares es el Kong, cuya forma provoca que para sacar el alimento tenga que usar la lengua y las patas.

Al esforzarse en conseguir la comida que hay en el interior cuando termine tendrá una sensación de satisfacción. Se habrá entretenido en sacarla y una vez terminado se tumbará a descansar. Esto le proporcionará un buen tiempo de entretenimiento.

3.4. No te despidas en exceso cuando te vas

Una despedida con exceso de cariño es contraproducente. El perro lo entenderá como algo importante y repercutirá en mayor ansiedad. No hace falta que elimines la despedida por completo, pero normaliza la situación y haz una despedida muy breve.

Si necesitas darle cariño a tu perro cada vez que te vas intenta hacerlo un rato antes de irte. De esta manera cuando te marches ya se habrá relajado.

3.5. Conoce a tu perro

Cada perro tiene una personalidad diferente y debes esforzarte en conocer lo que le gusta. Haz pruebas para intentar encontrar una situación en la que él se sienta cómodo cuando está solo. Aquí van algunos ejemplos:

  • Deja la radio o la tele encendida: escuchar el sonido de una película o la música puede reconfortarle.
  • Deja alguna luz encendida: si cuando te vas o cuando llegas es de noche prueba a dejar alguna lámpara encendida.
  • Cuida que tenga un entorno agradable: preocúpate de que la cama esté en un sitio sin ruido ni corrientes de aire. Tampoco debe tener excesivo calor o frío.
  • Coloca una caseta para perros dentro de casa: un refugio como una caseta o un transportín puede serle de utilidad si tiene miedo.
  • Plantéate adoptar un perro o un gato: esto debes pensarlo muy bien, pues implica cuidar de otro ser vivo, pero la compañía de otro perro le ayudará enormemente. Incluso un gato, esforzándote en que la convivencia entre ellos sea buena, puede ayudarle si tiene ansiedad por separación.
  • Feromonas apaciguadoras: para casos extremos existen feromonas que relajan a los perros en situaciones de estrés. No obstante si llegas hasta este punto es recomendable que lo consultes con tu veterinario o acudas a un adiestrador.

Perro asustado

Debes dar solución a este problema sin castigar a tu perro. Piensa que el actúa por consecuencia de un estado de ánimo y si lo castigas al orinar, ladrar o morder algún mueble empeorarás la situación. Busca el problema y progresivamente ve aplicando estos consejos.

¿Has tenido alguna experiencia similar? ¿Cuál fue la solución para tu caso? Deja en los comentarios tu experiencia para así ayudar a otros dueños de perros con ansiedad.